miércoles, 15 de abril de 2015

EL SENTIDO COMÚN DEL AIKIDO




El aikido es un arte marcial simple, es decir su estrategia y movimientos son sencillos y expresivos dentro del marco de la biomecánica del cuerpo humano, no consiste en ejecutar acrobacias o golpes espectaculares a pesar que algunos aikidokas en las exhibiciones  hagan caídas algo maravillosas, pero eso solo es por atractivo en las demostraciones y no corresponde a la realidad cotidiana de la práctica, en ese aspecto, el aikido resalta el sentido común de la dinámica de la negociación y las relaciones humanas más allá del combate. El aikido además de la etiqueta, la estrategia del combate, no consiste en someter al contrincante sino en fluir en armonía con su ataque, con su energía, con su intensión, por eso su meta es lograr la sintonía y armonía con el compañero, por eso veamos algunos elementos de sentido  común que transmite el aikido más allá de la práctica regular de técnicas en el dojo: 

1.       Valore a sus compañeros: el aikido es un arte marcial que se aprende y práctica en compañía, por eso sus compañeros de práctica son muy importantes en su crecimiento como aikidoka y como persona, por eso son un precioso tesoro que debemos cuidar y apreciar en su justo valor.

2.       Salgase de la línea de ataque: lo más sensato cuando somos víctimas de agresión es escapar, salirse de la línea de ataque para evitar sufrir algún daño, dejar que el agresor siga de largo es algo muy útil tanto en la práctica del aikido como en la vida cotidiana, no vale la pena entrar en rencillas con otras personas por tonterías o no, pero que al fin, es mejor eludir las personas mal intencionadas y dejarlas seguir de largo en nuestras vidas.

3.       No imponer mi estilo sobre los otros: en aikido, forzar la técnica es muy mala idea, puede alguien salir lesionado sin necesidad, siempre es mejor tratar de sentir al compañero y fluir con la energía que entrega en su ataque, al igual en los negocios con los demás, siempre es mejor escucharlos para entenderlos y así poder llegar a un acuerdo que beneficie a las partes.

4.       Detener el conflicto antes que suceda: anticipar o actuar simultáneamente con el compañero en la ejecución de una técnica, ser proactivo son estrategias empleadas en el aikido, el aikidoka no puede esperar que el ataque sea ejecutado, puede ser demasiado tarde para hacer la técnica, por eso ante el mínimo gesto del compañero de atacar se debe reaccionar e interceptar al compañero antes o en intermedio del ataque, de lo contrario seríamos golpeados, y ya para que, eso  mismo se puede aplicar en situaciones de conflicto en la familia, el trabajo, etc. 

5.       Ante un ataque fuerte cambie de perspectiva: se dice que el movimiento más importante del aikido es el tenkan, consiste en girar para absorber y  difuminar la agresión, es ponerse en la misma perspectiva que tiene el compañero, moverse en conjunto con él, entenderlo y reorientarlo como Sócrates con su Mayéutica ante sus contendores filósofos. 

6.       Sea compasivo: las técnicas de aikido esta diseñadas para reducir el riesgo de lesionar al contrincante, por eso se niega a volverse un  deporte competitivo, porque el ansia de ganar conlleva a descuidar la mesura de cuidarse de ocasionar daño, al igual en la vida cotidiana, se debe mantener el buen ánimo y evitar actuar con rabia u odio cuando se negocia con el otro, se debe ser compasivo y buscar alcanzar tanto el beneficio que este pueda lograr al tratar con uno, como el propio, después de todo estamos para apoyarnos y crecer juntos en busca de nuestras metas, tanto las individuales como la del grupo.

7.       Termine siempre lo que ha empezado: una situación muy común entre los principiantes es interrumpir la ejecución de una técnica a la mitad, eso es una mala práctica, se debe ejecutar hasta el final así no se esté seguro de hacerla correctamente, pues se puede dejar aperturas que su compañero aprovecha para contra atacar. Igualmente en la vida cotidiana, termine lo que empiece, haga cierre de sus procesos, no abandone a mitad del camino pues ha de quedar en medio de la nada sin saber por dónde continuar  a la expectativa de que algo o alguien lo libere de tal sin sabor. 

8.       Aproveche todas las oportunidades para aprender: toda experiencia de la vida debe ser una enseñanza. En aikido, el asunto de caer es poco agradable para la mayoría de los estudiantes, sin embargo la clave para aprender aikido es recibir ukemi, caer una y otra vez, levantarse para volver a caer y con ello entender que no hay otra vía que recibir una y otra vez la técnica es la manera de asimilar la estrategia del aikido, eso de absorber la energía del otro y encausarla a nuestro favor al tiempo que respeto la integridad del compañero es una forma difícil de entender en el marco de lo que se entiende como arte marcial, pero que con el ukemi se ha de entender tarde o temprano.

9.       No hay enemigo: nuestra cultura nos ha enseñado que hay oposición, competencia, que los recursos son insuficientes para todos, que ha de sobrevivir el más fuerte, sin embargo esto es un fardo de mentiras, toda la naturaleza es interdependiente de todas las criaturas que la componen, por tanto se complementan, cooperan para que todos los recursos disponibles de la naturaleza abastezca a todas y cada una de las criaturas, por ende no es necesario acumular y negar el acceso a los bienes a los otros, no son enemigos que quieren hacernos daño, son criaturas temerosas que han aprendido un comportamiento mecánico de devorar a sus cohabitantes del planeta por un miedo irracional  que no ha podido superar la humanidad, pero que por ahora solo tenemos que sumar en ese despertar de la conciencia…

jueves, 26 de febrero de 2015

SOBRE LA DEFENSA PERSONAL CIVIL

El concepto de defensa personal suele estar asociado con la del héroe, aquel que por sus habilidades es capaz de someter al delincuente conduciéndolo a la cárcel, o eliminándolo dándole muerte o cualquier cosa parecida que nos venden en las películas y libros. Pero la defensa personal, sobre todo teniendo en cuenta la Constitución Política de  Colombia, no es posible hacer gala de la venganza y la humillación del delincuente como acto de justicia, tenemos unas normas y estamos regidos por un estado de derecho que regula las relaciones sociales y la convivencia, razón por la que la defensa personal no puede ser aplicada con todo el rigor de nuestra indignidad por el delito que nos hace sentir, es necesario auto controlarse y dejar que la justicia se encargue de juzgar al delincuente.

Por otro lado, la defensa personal no consiste en actos heroicos donde una persona somete al delincuente, es algo sencillo como el evadir las situaciones de riesgo con pequeños actos de auto cuidado, como el estar atento a la vía por donde se transita, como mantener una actitud abierta y llena de energía, caminar recto, firme y con paso enérgico,  en fin, reflejar una actitud poderosa que disuada al delincuente de querer atacarnos.

La defensa personal civil no requiere que la persona este altamente entrenado para la lucha o la huida, solo requiere que cambie su actitud y tome conciencia de las situaciones de riesgo cada vez que sale a la calle y asuma responsabilidad por ello y actué en consecuencia, es decir es cuestión de sentido común. Pero por supuesto, ejercer defensa personal civil requiere formación  en ello, capacitarse para reconocer situaciones de riesgo y saber cómo actuar en tales situaciones, reconocer que comportamientos nos hace victima fácil y cuáles no, cómo identificar salidas seguras una vez que nos encontramos ante una amenaza y sobre todo saber cómo mantener la calma a pesar que por dentro nos esté consumiendo el miedo o la ira de tal manera que podamos tener la cabeza fría para elegir la respuesta más adecuada a la situación.


La defensa personal civil es pues algo más que aprender técnicas de lucha, es conocer la diferencia entre defensa personal y legítima defensa, es saber cómo controlarse a sí mismo ante la amenaza y el peligro, como además ante la ira que nos genera vernos enfrentados a tales situaciones y actuar en consecuencia al fenómeno que estamos viviendo sin perder el buen ánimo.

martes, 26 de agosto de 2014

EFICACIA DE LA TÉCNICA DE AIKIDO



Uno de las cosas que más se encuentra un aikidoka en comparación con otras artes marciales es la cuestión de su eficacia, pues el aikido a diferencia de otras artes marciales no cuenta con la competencia como medio para probar la eficacia de la técnica y la habilidad del aikidoka, solo entrenamos para aprender y mantener un estado físico saludable. Sin embargo podemos observar cada técnica de aikido y deducir su eficacia, teniendo en cuenta el cómo se puede presentar la situación, así como la biomecánica del cuerpo humano.

Si alguien me pregunta cuál es la técnica más eficaz yo no vacilo en señalar que es iriminage, pues muchas de las técnicas de aikido requieren que se cumpla una gran cantidad de variables, como que el ataque sea sincero, que la distancia y el momento de contacto sea exacto, que la ejecución sea exacta entre otras. Unas técnicas más que otras requieren de tal exactitud, que en la “vida real” se puede decir que es imposible aplicarla. Por eso señalo a iriminage como una técnica eficaz que no dudo enseñarla a practicantes de artes marciales mixtas, pues es una técnica que no requiere tantas variables para ejecutarla con eficacia, pues una vez que tengas al compañero abrazado por la cabeza es poco probable que este pueda responder con algún ataque y cualquier movimiento brusco para zafarse del agarre podría terminar en alguna lección en la nuca, por lo que es mejor dejarse llevar, es decir dejarse lanzar al piso.
Pero  la técnica del aikido puede parecer un poco falsa, porque los ukes se tiran al piso. Yo suelo decirles a mis alumnos, que es mejor tirarse al piso a que, por razón de resistirse a la caída, ser golpeados o sufrir alguna luxación en alguna de sus articulaciones. Pues se debe entender que el aikidoka como artista marcial no puede dejar de hacer todo lo necesario para neutralizar a un agresor violento, es decir, si en caso real en el que toca luchar por su vida, no puede quedarse tratando de lanzar al piso a un delincuente y debe recurrir a otras estrategias como golpear o cortar en caso de ver su vida en riesgo. Por eso tirarse es en el aikido una estrategia de defensa personal, pero al fin no es la idea tirarse, sino recibir.
La clave del aikido es recibir, tanto el uke (quien recibe) como el tori (defensor) están recibiendo un ataque, así el tori, que es el ejecutor de la técnica, en la práctica está recibiendo un ataque y respondiendo a él con la técnica, y el uke está recibiendo con la caída o con una contra-técnica (la contra-técnica también es un ukemi). Para recibir, es necesario ser activo, es decir, recibir no se trata de dejarse golpear o derribar, es tomar ukemi o ejecutar una técnica según como se dé la situación, de tal manera que sin importar el rol que cumple, uke o tori, el aikidoka debe estar activo y despierto para evitar ser dañado por su compañero.

martes, 22 de julio de 2014

ETIQUETA Y REGLAMENTO





Durante la práctica del aikido es frecuente encontrarse con la confusión sobre la etiqueta con el reglamento, los practicantes creen que el aikido cuenta con un reglamento de actos que se pueden o no hacer en el dojo, que un aikidoka no puede golpear o hacer cualquier otro acto defensivo u ofensivo corriente en el combate cuerpo a cuerpo, porque en el aikido lo corriente es proyectar o hacer ciertas inmovilizaciones precisas sobre las muñecas y hombros. Por eso hacer cierta claridad sobre la diferencia entre la etiqueta y el reglamento es conveniente dentro de la práctica regular del aikido.
La etiqueta es un conjunto de normas de comportamiento adecuado dentro y fuera del dojo, son normas para la vida comunitaria que cualquier grupo social debe implementar para la correcta convivencia. En ese sentido, el aikido enseña con la etiqueta un comportamiento correcto que la sociedad japonesa ha implementado tradicionalmente en su cultura y que se refleja en el dojo.
El reglamento es el conjunto de normas que rigen en los deportes, juegos o cualquier otro marco de convivencia social donde interactúan las personas con otros, son de obligatorio cumplimiento para ellas si desean participar en ese marco de relaciones sociales.
Teniendo en cuenta esto, el aikido que no es un deporte, no cuenta con un reglamento que regula las actividades propias del aikido, y si cuenta con una etiqueta que enseña el adecuado comportamiento en el dojo, que además debe reflejarse en el comportamiento social fuera del dojo en todos los ambientes en que se desenvuelve el aikidoka. Por eso por encima de cualquier acto correcto o incorrecto, el aikido enseña el profundo respeto que la persona debe brindar a todo y a todos, a sí mismo, a sus superiores, a sus compañeros,  a su ambiente en el cual vive, a la naturaleza, al cosmos entero…

miércoles, 12 de marzo de 2014

LA ENSEÑANZA



He de admitir que soy el más controversial instructor de la Asociación Antioqueña de Aikido, mi estrategia pedagógica puede molestar a algunas personas, pues yo continuamente estoy cuestionando lo aprendido, estoy sacando de la zona de confort  a mis compañeros y a mis alumnos. Y, por supuesto, mi pregunta es si la gente viene a los entrenamientos para aprender o solo para entretenerse, pues aunque ambos objetivos son válidos, es necesario que cada cual abra su mente y descubra que aprender es divertido.
La zona de confort hace referencia a esa capacidad del cerebro de relajarse con los ambientes familiares, es decir, cuando la persona llega a un lugar desconocido sus sentidos están alerta y atentos a los detalles del espacio, y a medida que se familiariza con él reduce su atención para dedicarse a las generalidades del ambiente necesario para moverse en ellos. Algo similar pasa con el aprendizaje de la técnica del aikido, el estudiante al inicio pone atención a los detalles pero con el tiempo se le hace familiar y va descuidando los detalles, y como el compañero también se familiariza con la forma de recibir la técnica, la práctica se va volviendo en un ejercicio coreográfico donde dos personas ejecutan unos movimientos precisos pero no efectivos. Es ahí donde debe entrar el instructor para traer de nuevo al alumno a observar los detalles, es sacarlo de su zona de confort.

Mi maestro Sensei Ezra Shihan neutralizando la ejecución de la técnica del sensei Abraham y mia
Algo similar siento yo con mi práctica con mi maestro, precisamente cuando estoy más efusivo y  fluido en mi entrenamiento con algún compañero, proyectando una y otra vez sin descanso, viene mi maestro y me agarra por la muñeca y de pronto no soy capaz de moverme, todo lo que creía saber de la técnica de repente ya no me sirve para lanzar a mi maestro, ¿qué pasó? Nada (esto me causa gran frustración, pero aún sigo practicando con él), solo que él me está sacando de mi zona de confort. Al contrario de lo que se imagina la mayoría de la gente, la mente de principiante que promulga el pensamiento zen no consiste en hacernos los tontos y practicar como si fuera la primera vez, consiste en mantener la atención en los detalles tal como lo haríamos la primera vez, es no familiarizarnos con la técnica y mantener el zanshin (espíritu de atención continua) tal como lo haríamos en lugares desconocidos y, en este caso, como si fuera la primera vez que estamos haciendo la práctica. Es en este sentido que mi enseñanza sigue este lineamiento de cuestionar lo que sabemos para mejorar continuamente, es ir más allá, es explorar la técnica para que cada vez sea realmente efectiva, y no solo una coreografía como si mi compañero y yo fuéramos algo parecido a una pareja de baile, mostrar algo bonito, pero como se cuestionan muchos practicantes de otras artes marciales, eso no es real, no es efectivo al momento de llevarlo a la defensa personal, pues las personas del común no se van a tirar al piso, mucho menos con la elegancia que lo hacemos los aikidokas. Por eso me pregunto si los aikidokas vienen para aprender o solo para distraerse un rato y desconectarse de la vida real. Yo, por supuesto busco alumnos inquietos por conocimiento y quienes buscan entretenerse un rato, también son bienvenidos…

jueves, 6 de marzo de 2014

EL LADO OSCURO DEL AIKIDO



Las personas cuando miran este blog se preguntan ¿por qué se llama el lado oscuro del aikido? Y es que creen que se trata de encontrar el lado malo del aikido, pero no, a diferencia de lo que las películas de Star War sugieren del lado oscuro, el lado oscuro solo hace referencia a aquello que no se puede ver porque está en la oscuridad y no porque haya maldad en el aikido. El aikido que ahora se practica está encerrado en los dojos, se reduce a una coreografía donde uno de los compañeros hace un ataque y el otro ejecuta una técnica, cada técnica es una kata, se ejecuta de cierta forma con exactitud a lo que el instructor enseña sin cuestionar la eficacia y pertinencia de la técnica en relación a situación real posible.
Y es que en algunos blogs de aikido se cuestiona la técnica de algunos maestros por ser un poco diferente a la forma como O Sensei muestra en algunos videos o fotos de antaño, y yo me pregunto si ¿la eficacia de la técnica se pierde al modificar el punto del brazo que el aikidoka toma de su compañero para ejecutarla?  O  acaso, en alguna situación practica de defensa personal, ¿el delincuente le permitirá al aikidoka acomodarse para ejecutarle alguna palanca, proyección o inmovilización?, por supuesto que no, la situación de peligro es sorpresiva y la reacción de las personas en tal caso debe ser inmediata, casi instintiva, por lo tanto no  puede el aikidoka detenerse a pensar cómo debe o no ser la técnica para lograr mayor eficacia, solo lo hace.
Osensei haciendo shihonage
 En este orden de ideas, puedo asegurar que la riqueza del aikido esta precisamente en  la complejidad que es ejecutar una técnica, pues no solo hay una forma de hacerse y se puede modificar según las circunstancias del momento, las condiciones físicas de los practicantes y hasta del estado de animo de estos. Suelo decir a mis estudiantes que no hay excusa para no practicar, pues la disciplina del aikido debe ser eficaz en todo momento, así que si está enfermo, debe practicar, que no tiene ganas de entrenar, con mayor razón debe practicar, pues como dice mi maestro Sensei Ezra, el aikido debe ser efectivo así se esté enfermo, débil o viejo o las tres. Y para encontrar esa eficacia es necesario encontrar la manera que funcione bajo las diversas circunstancias que se pueda uno encontrar. De tal manera que si nos apegamos a una única forma de realizar cada técnica nos veremos en dificultades para realizarlas con otras personas diferentes a nuestros compañeros habituales de entrenamiento.  
Debemos buscar la riqueza del aikido en otro lado. Mi maestro de judo, Sensei Carlos Duarte, me
El actual Doshu Moriteru haciendo shihonage 
decía que una técnica no está completa sino hasta que uno conozca además de la forma básica, también la contra técnica, sus modificaciones, sus variaciones y por supuesto la forma de recibirla con sus variantes también. Así que si un maestro modifica un poco la técnica no quiere decir que este contraviniendo a su propio maestro o el estilo de la escuela del cual procede, o que este traicionando el estilo propio de O Sensei, solo ha encontrado su estilo con el cual se siente más cómodo y con ello su mayor eficacia. Después de todo la idea del aikido es movilizar el ki de la manera más eficiente entre los dos o más compañeros que comparten la práctica…

¿Es el Aikido un arte marcial meramente defensivo?

 Cuando yo empecé a practicar artes marciales, más exactamente Taekwondo, mi profesor solía decir que “deberíamos usarlo únicamente como def...