martes, 2 de octubre de 2012

INTEGRACIÓN DEL AIKIDO A LA VIDA



El Aikido en la concepción del gran maestro O sensei Morehei Ueshiba, estima que este arte no debe ser aprendido con el fin de lastimar o matar al contrincante, sino que, de ser utilizado en la defensa personal, esta encaminado a inmovilizar y buscar la conciliación antes que demostrar poder o superioridad ante este. Es por esto que el practicante más allá de aprender una serie de técnicas debe centrarse en los principios del Aikido de auto control, contacto, flexibilidad, atención, fluidez, armonía y precisión.
El primer punto que enseña el Aikido es controlarse a sí mismo, por medio de la postura, el desplazamiento y la caída. Esto es centrarse sobre si mismo, entrar en contacto con si mismo, porque solo cuando me conozco puedo buscar y dar lo que tengo y me hace falta. El contacto me enseña la manera adecuada de encontrarme con el otro, de sentirlo y entrar en empatía con él: es aprender a escucharlo y entenderlo. Sobre todo, cuando ese otro esta en desacuerdo conmigo, porque es allí donde se pone a prueba nuestra capacidad de contactar y redirigir un posible ataque no para ganar una ventaja estratégica, sino para en verdad entenderlo. En el Aikido lo vemos cuando un practicante pretende forzar la técnica, este no logra realizarla y más bien le da la ventaja al compañero para que lo derribe. Solo si comprendo cual es la energía que me ofrece es cuando la puedo encaminarla a un buen término. De esta forma entra la flexibilidad a permitirme reacomodarme a sus intensiones para encontrar puntos de acuerdo, por lo que la técnica fluye con suavidad. Para que todo esto suceda por su puesto debemos estar atento a los cambios y flujo de la intensión del compañero y tener la precisión para acomodar su sintaxis al momento. De la misma manera la vida nos exige estar atentos para seguir este camino que nos enseña el Aikido. 



Los básicos

El Aikido en su simplicidad cuenta con un sin numero de detalles a tener en cuenta a la hora de ejecutar la técnica, esto hace del Aikido un arte complejo más no complicado, es decir, el practicante de Aikido debe iniciarse en el arte de recibir la técnica (ukemi) y en la ejecución de la postura y los desplazamientos correctos antes de entrenarse en la forma correcta de ejecutar la técnica y de su efectividad; pues la primera enseñanza que debe desarrollar el alumno es el propio dominio de su cuerpo, poder con el cual es imposible hacer Aikido, debido a que una persona que no controla sus propios impulsos no puede aspirar a controlar a otro, no podrá dirigirlo y guiarlo por el camino de la armonía que enseña el Aikido.
El ukemi o arte de recibir con el cuerpo, consta en Aikido en seguir al compañero y en caer rodando por el piso al momento que este lo requiera. Es decir, ukemi más allá de la apariencia de la caída, consiste en entrar en contacto con el compañero, con su energía cinética y acompañarlo hasta que este lance por el piso al uke (persona que recibe la técnica) o le aplique una llave de inmovilización. La caída puede ser en cualesquier dirección (adelante, atrás, al lado, medio lado) y el uke no cae estrepitosamente contra el piso, sino igual que ha hecho con el compañero, se armoniza con el piso rodando evitando golpearse contra él. En Aikido siempre es importante evitar golpearse contra algo, bien  sea el compañero o el piso, en eso consiste el principio de armonía que se pregona con la palabra “aiki” que significa unión de la energía vital y cósmica. 

El kamae o postura consiste en pararse correctamente, con una actitud firme y relajada que permite al aikidoka ser sensible a la energía que entrega el compañero con su ataque. Su entrenamiento permite a la persona encontrar el centro de gravedad de su propio cuerpo, es punto donde sale la fuerza necesaria para mover su propio mundo. Más allá de posturas complejas de combate, consiste en dejar el cuerpo completamente relajado y dejar caer el peso del cuerpo hacia abajo, hacia el centro de gravedad y a las plantas de los pies. La postura hanmi (medio cuerpo) permite al aikidoka reducir los puntos de desequilibrio mientras fortalece los músculos de sostenimiento que permiten a las personas permanecer de pie.
  El kamae o postura consiste en pararse correctamente, con una actitud firme y relajada que permite al aikidoka ser sensible a la energía que entrega el compañero con su ataque. Su entrenamiento permite a la persona encontrar el centro de gravedad de su propio cuerpo, es punto donde sale la fuerza necesaria para mover su propio mundo. Más allá de posturas complejas de combate, consiste en dejar el cuerpo completamente relajado y dejar caer el peso del cuerpo hacia abajo, hacia el centro de gravedad y a las plantas de los pies. La postura hanmi (medio cuerpo) permite al aikidoka reducir los puntos de desequilibrio mientras fortalece los músculos de sostenimiento que permiten a las personas permanecer de pie.

Waza (La técnica)

Como bien se ha señalado antes, la técnica del Aikido se basa en la capacidad de armonizar con el compañero, es decir no se golpea ni se choca en la confrontación, sino que se fluye deacuerdo al tipo de ataque que ejecuta el uke (quien ataca para recibir la técnica). En la forma básica el ataque se efectúa agarrando las muñecas del tori (quien ejecuta la técnica), ya que esta forma permite al principiante ir acomodándose a la distancia, momento y forma adecuada de realizar la técnica. Posteriormente se practica la técnica contra ataques de golpes como shomen uchi o corte recto a la cabeza y yokomen uchi o cortes al costado de la cabeza o cuello, y posteriormente contra golpes de karate con la mano, contra agarres de jujitsu y ataques con armas como la katana o espada samurai, el jo o bastón corto y tanto o cuchillo, por último se práctica las técnicas contra varios atacantes, las contratécnicas, encadenamiento de técnicas y otra gran variedad de posibilidades.
La técnica del Aikido surge del manejo de la espada, por eso dentro del entrenamiento es necesario que los practicantes aprendan a manejar las armas bokken o espada de madera, jo o  bastón corto de madera y tanto o cuchillo de madera, tanto como los golpes de karate con la mano vacía, agarres de jujitsu entre otras estrategias de combate para que en el momento de entrenar el Aikido el ataque sea lo más real posible.
 

martes, 31 de julio de 2012

DEFENSA CONTRA LOS ATAQUES VERBALES 4



Esclarecer los conflictos

Por último, hemos de entender que los comentarios venenosos y mal intencionados reflejan que algo anda mal, que puede haber un conflicto de fondo que no se ha resuelto entre nuestros compañeros, por lo que desarrollar estas habilidades de defensa verbal nos debe preparar para la actuación más importante que es esclarecer los conflictos y enfrentarlos con asertividad, por lo que puede ser el momento de sacar ese malestar y enfrentar a esa persona que lo ocasiona. Para tal caso tenga en cuenta:

1.       Antes de cualquier conversación, reflexione, analice sus sentimientos que se han generado a partir de la situación, pregúntese primero por usted mismo y sus acciones para enfrentarla, olvídese del otro y céntrese sobre sí mismo antes de cualquier otro paso.

2.       Elija el momento y lugar adecuado, tenga en cuenta que mientras estén enfadados tanto usted como el otro no habrá posibilidad de dialogo alguno. Tenga paciencia.

3.       Sea concreto, sin generalidades, explique que fue exactamente lo que lo ofendió sin rodeos.

4.       No ataque, mantenga la calma y sea objetivo, reconozca sus errores y recuerde que no consiste en buscar culpables cada cual tiene su propio punto de vista y mire hacia el futuro en vez de enfrascarse en el pasado.

5.       Sea ecuánime y dele tiempo al otro para exponer sus argumentos al igual, exija tiempo para exponer los suyos.

6.       Dele calidad y claridad a sus palabras con consistencia a su lenguaje no verbal.
 
1.       No intente imponer una solución, reconozca la diferencia y las posibilidades de que continuara los desacuerdos, lo importante es reconocer lo que nos afecta y mejorar el ambiente entre las partes, es decir, dejar las agresiones a un lado por el hecho de ser diferentes.

Recuerde que no hay victoria ni derrota alguna en el aikido, solo la experiencia que nos lleva a tener una mejor respuesta y una mejor actitud en la próxima oportunidad.

miércoles, 25 de julio de 2012

DEFENSA CONTRA LOS ATAQUES VERBALES 3



Primeros Auxilios
Un ataque nos puede llegar de sorpresa y no siempre estamos listos para reaccionar, por eso los primeros auxilios consisten en la reacción adecuada ante estos y no desgastarnos en pensamientos de desesperanza sobre lo que pudo ser y no fue.
1.       Los ataques repentinos nos dejan sin aliento, por lo tanto respire hondo y lentamente para oxigenar el cerebro y poder hablar con claridad.
2.       Guarde distancia, aléjese de su agresor, levántese si esta sentado esto nos permite mantener la guardia.
3.       No se someta a presión y reconozca que en esta situación es posible que no tenga una respuesta adecuada a la agresión.
4.       Tómese el tiempo necesario para dar alguna respuesta.
5.       Elija la opción más sencilla, dese la oportunidad de reflexionar y entender lo que pasa, recuerde que las agresiones son descortesías de alguien para con usted y no es necesario una respuesta ingeniosa.

martes, 17 de julio de 2012

DEFENSA CONTRA LOS ATAQUES VERBALES 2



Las técnicas que vimos en la primera parte consiste en respuestas de esquiva y evitación para no implicarnos en discusiones inútiles que desgastan la energía y el buen sentido, sin embargo hay situaciones que no es tan sencillo escapar y debemos responder con mayor energía para neutralizar el ataque, debemos impactar al contrincante para paliar la situación, en tal caso nos encontramos con estas estrategias:
Ceder y consentir es una estrategia para cuando los ataques han sido constantes y estamos hartos de tales, de tal manera que le damos la razón siempre y cuando esto no nos perjudique. Es decir esto se aplica cuando somos objeto de burlas, como por ejemplo de nuestra apariencia. De esta forma estamos aceptando nuestra persona a pesar del punto de vista de demás.
Sin embargo, en ocasiones se debe ceder y defender nuestra postura, insistir en nuestro punto de vista, en este caso estamos neutralizando la agresión con una actitud comprensiva del punto de vista del agresor y nos mantenemos firmes en nuestro punto de vista del asunto en cuestión.
El cumplido, se aplica cuando note que el otro tiene cierta ínfula de superioridad, de tal manera que nunca se nos ocurriría admirarlo, de ahí su poder, porque es una respuesta inesperada y la cual no se puede rechazar, sobre todo si la hacemos con toda la seriedad del caso.
La réplica desintoxicante consiste en preguntar sobre las palabras ofensivas que nos han lanzado o callarlo con sugerencias como que las opiniones y comentarios están reservados para el final de la presentación. En el primer caso, estamos obligando al agresor a pensar sobre su comentario y de paso nos da un respiro para reaccionar de manera adecuada a la situación. En el segundo estamos defendiendo nuestro derecho a la palabra cuando la tenemos ante un auditorio
La constatación objetiva consiste en no dejarse contaminar del ánimo del otro y tener la capacidad de hacerle notar que hemos percibido su malestar, además que estamos dispuestos a proseguir una discusión objetiva y clara sobre el tema que estamos tratando.
La confrontación es una técnica que exige tener aplomo y mucha maduración de las técnicas aquí mencionadas, sobre todo de mantener el buen ánimo y reconocer los propios errores que de pronto han provocado el ataque. En este caso nos armamos con una actitud autoritaria y hemos de exigir una disculpa, repitiendo las palabras que nos han dicho y recalcar las palabras ofensivas.
Hablar claro, consiste en no responder a la ofensa sino en referirse al trato que esta recibiendo y al comportamiento de su agresor de manera clara y precisa sobre que es lo que nos ofende.
Por último, definir las reglas de juego consiste en encauzar la discusión en el tema a tratar recalcando que el ataque recibido no viene al caso.
Estas son defensas contra los ataques verbales donde hemos contra atacado con asertividad y claridad ante la agresión, aplicando aikido en el sentido de evitar daño alguno a nuestro agresor mientras evitamos ser lastimados por él.
En la próxima entrada hablaremos de los primeros auxilios y sobre las estrategias para esclarecer conflictos que vienen de tiempo atrás y nos tienen en un ambiente pesado en nuestro lugar vital.

¿Es el Aikido un arte marcial meramente defensivo?

 Cuando yo empecé a practicar artes marciales, más exactamente Taekwondo, mi profesor solía decir que “deberíamos usarlo únicamente como def...